Tecnología - medios - música, cosas que veo por ahí que llaman mi atención y todo lo demás también...
Diarios y revistas viejos como materia prima para estas obras a mitad de camino entre la escultura y la pintura de Nick Georgiou, un artista que tiene su inspiración mayor en la muerte de la palabra impresa (vía Beautiful/Decay | Artist Book Series Daily Art & Design Blog)
This Picture is not for sale y otras obras sobre carteles publicitarios de Peter Fuss (vía Beautiful/Decay)

Si hace un tiempo la pregunta era qué pasaría si los algoritmos decidían qué contenido producir, ahora es qué pasa cuando la selección de contenido pero el juego de Zite es definitivamente otro. Es distinto porque Zite es una aplicación (por ahora sólo disponible para iPad/iPhone/iPod) que lo que hace no es mostrarte información de fuentes previamente seleccionadas (como hacen todos los lectores RSS pero también los readers con estética de revista como Flipboard o Pulse) sino que te presenta información de fuentes que no necesariamente estés siguiendo.
La idea no es nueva (StumbleUpon es un claro antecesor web) pero nunca había sentido que esta ejecución era realmente buena: ahora Zite, sin producir contenido alguno y sin ningún editor humano que decida que va en mi portada, se transformó en una de mis puntos de partida preferidos a la hora de encontrar información nueva.
En este post el equipo de Zite cuenta con bastante detalle cómo funciona conceptualmente el modelo. Básicamente analizando nuestra red de interacciones o grafos social, el contenido en sí y aprendiendo de nuestro comportamiento como usuarios (es por eso que aprende cuanto más lo usamos, tanto por lo que leemos, como por lo que no y por lo que manifiestamente pedimos más).

Creo que Zite es importante por tres razones:
Por un lado, Zite comparte el camino hacia la personalización de informaciónque se ve en Facebook (via su algoritmo Edgerank), un camino en el cual se puede acrecentar la burbuja producida por el filtrado automático como sostiene Eli Pariser. Un camino que algunos transaccionales como Amazon ya han desarrollado extensamente, pero que en el campo de los medios está quedando en manos de outsiders y no de la compañías de medios (si bien ahora CNN compró a Zite queda ver qué hace con ello, tanto como modelo de negocios como a nivel producto).
Por otro, muestra un pasaje de la selección por parte de algoritmos en lugar de humanos. Claro que los algoritmos tienen que ser programados por humanos y seguramente el saber periodístico pueda ser útil en ese contexto, pero es un claro desplazamiento. El programador tiene que ser un poco periodista, pero también puede pensarse lo opuesto.
Y por último, muestra una importancia creciente de la selección en base a criterios “sociales” (básicamente por características de la red) y una caída de la selección del editor (“Yo creo que esto es importante para vos/la gente”)
Me gustó mucho esta presentación de Andrew Rashbass, CEO de The Economist, sobre todo porque muestra cómo están viendo la transformación de los medios y por cómo se posicionan ellos como marca. Y el desafío ya no es Internet, sino que se está complejizando. Así como la web no era la extensión del papel, las tablets no son la extensión de la web. Son otra cosa.
Algunas ideas sobre un par de conceptos que me parecieron más interesantes:
Lean Back 2.0. Todo lo viejo vuelve a ser nuevo pero de otra forma. Gracias a las tablets e e-readers estamos entrando en una era de “lean back 2.0” (lean back por oposición al lean forward de la web): ideal para una lectura más reposada como la que proponen los medios impresos, para los que buscan leer más que navegar. Este Lean Back Digital, genera una nueva oportunidad para medios como The Economist (que claramente no están en el breaking news ni apuntan a resolver una necesidad de información específica), pero, a la vez y porque nunca nada vuelve igual, una necesidad de reinvención de todas las partes del negocio.
Los dispositivos móviles tienden a seguir un patrón de consumo opuesto al consumo realizado desde computadoras (desktops o laptops) en cuanto a días y horarios, que apoya la idea del Lean Back 2.0: Las mayores visitas desde tablets (pero también desde teléfonos móviles) se da durante el fin de semana y, mientras el pico de horario desde computadoras es a las 11hs, en los tablets y móviles el consumo es antes y después del horario laboral.
En ese sentido la aplicación de The Economist está pensada para la lectura. Va más allá del pdf de la revista, pero tampoco tienen la fanfarria “interactiva” de la app de Wired. Tiene como la de The New Yorker un solo fin y lo hace bien.

- Mass inteligent. Rashbass presenta a The Economist no como una publicación dirigida a una elite pero tampoco a un público masivo. Su target es el “Mass inteligent” (como lo es para HBO), notablemente más amplio que el primero y más atractivo que el segundo para anunciantes. Es interesante, porque muestra la transformación de una publicación global que se jactaba de su carácter de nicho con publicidades de los 90 que decían algo así como “no nos leen millones” (Acá hay una buena descripción de los cambios de la marca) a un presente con una circulación que supera con tranquilidad el millón semanal y que, como indica en la presentación, aprovecha bien las oportunidades del mercado global y del incremento de angloparlantes .

Hay que moverse más allá de la discusión del muro de pago. Para The Economist es claro: no pueden producir contenido de calidad sin subsidios cruzados sí sólo hacen un modelo de pago cerrado (como The Times, Uk) pero tampoco si se mantiene totalmente gratuito (como The Guardian). Lo interesante es que más allá del éxito parcial de The Economist y del momento especialmente positivo que vive The Economist, el aporte de lo online a su circulación es todavía muy bajo a pesar de que su optimismo no le impide declarar que este no es no es un juego de suma cero.
Al final hace cinco preguntas que pueden servir para todos los que están en un medio e interesados en su futuro y transformación:
1. ¿Cambiará el medio a los medios?
2. ¿Cambiará la relación con los clientes/lectores por la aparación de nuevos intermediarios?
3. ¿Cómo será la publicidad?
4. ¿Quién puede llevarse nuestra torta?
5. ¿Podemos cambiar lo necesario, y rápido? ¿Qué lo impide?
Via The Verge
Aquí la presentación completa:
Una obra de arte con 1200 bicicletas.
“Forever Bicycles” fue realizada por Ai Weiwei y se expone en el Taipei Fine Arts Museum
Vía Fast Company
(vía fastcompany)
Todas las canciones de Los Beatles sonando a la vez, armado de manera tal que l0s 266 temas del repertorio terminen al mismo tiempo.
All Together Now - Everything the Beatles ever did. by ramjac
(vía Open Culture)
Parece que el intercambio intensivo de SMS es algo que se cura con la edad… :)
Pero mientras se mensajea mucho menos, la franja etaria de entre 25 y 34 es la que más datos consume en su celular, según datos de Nielsen en USA.

(vía Nielsen: U.S. teens exchange 7 text messages per waking hour - Apple 2.0 - Fortune Tech)
Más Los mejores…
Hace un tiempo John Batelle describía a Google como “la base de intenciones del mundo”, de la cual se sabe poco, más allá de lo que algunas herramientas como insights for search o publicaciones como el anual Zeitgeist de Google. Por otro lado, desde mucho antes, circula la idea de que “en Internet todo se mide”, contrastada con la realidad de que, salvo contadas excepciones se mide poco o se mide pero no se sabe para qué. En este marco pivota este libro escrito hace unos años por la cabeza de investigación de Hitwise, una empresa que obtiene de su información a partir de un software instalado en diversos ISP’s que permite registrar de manera anónima la actividad online de los usuarios. A diferencia de una investigación de mercado que parte de preguntas, aquí se parte a partir de acciones concretas de navegación de los usuarios. Con semejante back uno esperaría encontrar muchas respuestas o insights llamativos. Pero este libro deja un sabor agridulce. Algunas buenas asociaciones y correlaciones inesperadas, pero dispersas. Bill Tancer, se pregunta si es posible anticipar algo del mundo real por las búsquedas online. La respuesta es que todavía falta mucho, pero el problema quizás no esté en los datos, que los hay y muchos, ni en las herramientas, sino en las preguntas que hagamos y, sobre todo, la detección de patrones de asociación inesperados para los que quizás, invariablemente, debamos ayudarnos con algoritmos. O un generador de hipótesis, como el que buscan desarrollar en el Harvard University y en el MIT.
Un hermoso libro objeto con algunas de las últimas obras de mi hermana ;) (vía MARGUERITE WAKNINE EDITIONS)
Internet tiene una parte física que a menudo olvidamos. Cables y fierros que posibilitan las innovaciones y creaciones culturales que se dan en ella. Un breve documental pone la lupa sobre sobre un edificio emblemático que concentra gran parte de la información que circula por Internet, 60 Hudson Street en el bajo Manhattan. El edificio tiene una tradición ligada a las telecomunicaciones, supo pertenecer a la Western Union, y una característica de hub, porque la red puede ser todo lo descentrada que se quiera, pero hay ciertos nodos que concentran una mayor parte de conexiones y este (junto con el 111 de la 8va avenida de NY que compró Google hace poco) es uno de ellos. (vía Brain Pickings)
Sorry! The lifestyle you ordered is currently out of stock por Bansky (vía New Street Art by Banksy – In London, England | STREET ART UTOPIA)