Tecnología - medios - música, cosas que veo por ahí que llaman mi atención y todo lo demás también...
Aunque lo había sentido nombrar y de alguna manera ya sabía de qué iba, finalmente pude leerlo. Olvídense de la macroeconomía que a menudos termina siendo sinónimo de economía. Este libro es un rara avis que tiene sobre todo buenas preguntas, de esas que no entran ni en la academia ni en el ámbito “profesional” de la economía. Sí, son algunas como las que se usan para promocionarlo, como “¿por qué los traficantes de drogas viven con sus madres?” o “¿qué tienen en común los maestros de escuela y los luchadores de sumo?”. Pero lo más interesante son las respuestas que en todos los casos desafían “lo evidente” y al sentido común. Casi como en las historias de Sherlock Holmes, en las cuales todas las evidencias y suposiciones van cayendo una a una. Y como estas, se leen súper fluido, de un tirón.
Este libro ha sido muy infuyente