Tecnología - medios - música, cosas que veo por ahí que llaman mi atención y todo lo demás también...
Me gustó mucho esta presentación de Andrew Rashbass, CEO de The Economist, sobre todo porque muestra cómo están viendo la transformación de los medios y por cómo se posicionan ellos como marca. Y el desafío ya no es Internet, sino que se está complejizando. Así como la web no era la extensión del papel, las tablets no son la extensión de la web. Son otra cosa.
Algunas ideas sobre un par de conceptos que me parecieron más interesantes:
Lean Back 2.0. Todo lo viejo vuelve a ser nuevo pero de otra forma. Gracias a las tablets e e-readers estamos entrando en una era de “lean back 2.0” (lean back por oposición al lean forward de la web): ideal para una lectura más reposada como la que proponen los medios impresos, para los que buscan leer más que navegar. Este Lean Back Digital, genera una nueva oportunidad para medios como The Economist (que claramente no están en el breaking news ni apuntan a resolver una necesidad de información específica), pero, a la vez y porque nunca nada vuelve igual, una necesidad de reinvención de todas las partes del negocio.
Los dispositivos móviles tienden a seguir un patrón de consumo opuesto al consumo realizado desde computadoras (desktops o laptops) en cuanto a días y horarios, que apoya la idea del Lean Back 2.0: Las mayores visitas desde tablets (pero también desde teléfonos móviles) se da durante el fin de semana y, mientras el pico de horario desde computadoras es a las 11hs, en los tablets y móviles el consumo es antes y después del horario laboral.
En ese sentido la aplicación de The Economist está pensada para la lectura. Va más allá del pdf de la revista, pero tampoco tienen la fanfarria “interactiva” de la app de Wired. Tiene como la de The New Yorker un solo fin y lo hace bien.

- Mass inteligent. Rashbass presenta a The Economist no como una publicación dirigida a una elite pero tampoco a un público masivo. Su target es el “Mass inteligent” (como lo es para HBO), notablemente más amplio que el primero y más atractivo que el segundo para anunciantes. Es interesante, porque muestra la transformación de una publicación global que se jactaba de su carácter de nicho con publicidades de los 90 que decían algo así como “no nos leen millones” (Acá hay una buena descripción de los cambios de la marca) a un presente con una circulación que supera con tranquilidad el millón semanal y que, como indica en la presentación, aprovecha bien las oportunidades del mercado global y del incremento de angloparlantes .

Hay que moverse más allá de la discusión del muro de pago. Para The Economist es claro: no pueden producir contenido de calidad sin subsidios cruzados sí sólo hacen un modelo de pago cerrado (como The Times, Uk) pero tampoco si se mantiene totalmente gratuito (como The Guardian). Lo interesante es que más allá del éxito parcial de The Economist y del momento especialmente positivo que vive The Economist, el aporte de lo online a su circulación es todavía muy bajo a pesar de que su optimismo no le impide declarar que este no es no es un juego de suma cero.
Al final hace cinco preguntas que pueden servir para todos los que están en un medio e interesados en su futuro y transformación:
1. ¿Cambiará el medio a los medios?
2. ¿Cambiará la relación con los clientes/lectores por la aparación de nuevos intermediarios?
3. ¿Cómo será la publicidad?
4. ¿Quién puede llevarse nuestra torta?
5. ¿Podemos cambiar lo necesario, y rápido? ¿Qué lo impide?
Via The Verge
Aquí la presentación completa: